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LA EDAD NO ES UNA ENFERMEDAD

Dados los avances médicos disponibles, nutricionales,  tenencia responsable de mascotas y  estilo de vida de los propietarios, cada vez más mascotas que llegan a esta etapa. Lo que hace necesario establecer exámenes preventivos con el fin de identificar a tiempo enfermedades y de esta forma tratarlas en forma oportuna antes de que generen un daño permanente, incapacidad o incluso la muerte. La evaluación de estos pacientes requiere de un equipo multidisciplinario, en el cual el médico de cabecera tiene gran importancia supervisando y coordinando las necesidades de cada paciente.

Se hace primordial una evaluación geriátrica en paciente de razas grandes y gigantes desde los 6-7 años y en razas medianas y pequeñas desde los 8 años.

Una correcta evaluación clínica puede indicar los exámenes necesarios para un abordaje diagnóstico y terapéutico de los distintos hallazgos que pueden presentar estos pacientes. Los exámenes complementarios cuales pueden incluir exámenes de sangre como perfil bioquímico, perfil lipídico, estudio de hormonas (diabetes, hipotiroidismo, hipertiroidismo principalmente en felinos, entre otras). Ecografía abdominal, ecocardiografía, electrocardiograma, radiografías.

En cardioimagen contamos con la experiencia para poder priorizar la lista de problemas según importancia y urgencia con el fin de anticiparnos a problemas mayores. Y de esta forma mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes considerando que la edad NO ES UNA ENFERMEDAD.

Dentro de las enfermedades comunes en esta etapa se pueden mencionar:

Insuficiencia Renal Crónica (IRC)

Se trata de un síndrome clínico que aparece cuando los mecanismos compensadores de los riñones no son capaces de mantener sus funciones básicas, excreción y endocrinas. Es la patología másfrecuente en pacientes geriátricos, pero puede afectar a perros y gatos de cualquier edad.

Generalmente en el perro y el gato progresa desde un estadio inicial no azotémico hasta un estadio terminal con síndrome urémico que tiene como desenlace la muerte del paciente. En algunos casos esta progresión ocurre rápidamente (pocas semanas), mientras que en otros la función renal se mantiene estable durante periodos de tiempo más largos y la enfermedad progresa a lo largo de varios años. También es posible que la función renal se mantenga estable de modo indefinido y los animales afectados fallezcan por otras causas. En cualquier caso, y como la supervivencia del paciente está relacionada con la precocidad del diagnóstico, resulta fundamental realizar un diagnóstico precoz de la IRC.

Entre las manifestaciones clínicas más tempranas de la IRC está el aumento de cantidad de agua ingerida (polidipsia), el aumento de producción orina (poliuria) y a veces la nicturia (orina en casa por la noche), todos ellos causados por la reducción en la capacidad de concentrar orina. La polidipsia es compensatoria a la poliuria, y si la ingesta de líquidos no compensa las pérdidas urinarias, el paciente se deshidrata por la incapacidad para conservar agua mediante la concentración de orina. Otro singo clínico es la pérdida de peso la que se debe a la ingesta calórica inadecuada, efectos catabólicos de la uremia y una mala absorción intestinal provocada por la gastroenteritis urémica. El vómito es un signo frecuente en la IRC y está provocado por los efectos de las toxinas urémicas. Otra complicación digestiva de las IRC graves es la estomatitis urémica, que se caracteriza por la aparición de úlceras orales. La enterocolitis urémica manifestada como diarrea es menos común, y en algunos casos puede ser hemorrágica.

La hipertensión arterial es también una de las complicaciones más frecuentes, afectando directamente al sistema cardiovascular, por la disminución función renal. Antiguamente esta alteración solía pasar desapercibida salvo en pacientes con manifestaciones oculares, hoy en día se cuenta con equipos para medir la presión.

El diagnóstico de esta enfermedad se realiza en base a signos clínicos, análisis de sangre, y otras pruebas complementarias como son la ecografía, radiografías y en último caso la biopsia renal.

Hipotiroidismo Canino

El hipotiroidismo es un trastorno endocrino relativamente frecuente en los perros que resulta de la deficiente producción, secreción o acción de las hormonas tiroideas. La tiroides en los caninos tiene dos lóbulos separados y su función se traduce en la producción de dos tipos de hormonas, la triyodotironina (T3) y la tiroxina (T4). La producción de la T4 está regulada por la glándula pituitaria ubicada en la base del cerebro, esta glándula es la encargada de producir la hormona estimulante de la tiroides (TSH).

En el 95% de los casos se trata de una afección primaria, generalmente provocada por una tiroiditis linfocitaria o por atrofia idiopática y de forma ocasional por neoplasias tiroideas.

Los signos clínicos generalmente se desarrollan durante la edad media (1-6 años de edad). Existen razas con predisposición a la enfermedad que presentan signos a una edad más temprana así como también las razas grandes y gigantes . El signo que más llama la atención para el propietarios es el aumento de peso, sin aumento de apetito. Dentro de los signos clínicos que podemos encontrar están, seborrea, alopecia simétrica y bilateral, pioderma, debilidad progresiva, rigidez, atrofia muscular, infertilidad, alteraciones de tiempo en el ciclo reproductivo, atrofia testicular, bradicardia, pulso débil, baja contractilidad.

El diagnóstico se basa en el examen clínico, niveles de hormona tiroidea (TSH, T4), perfil lipídico, perfil bioquímico, hemograma y ecografía de tiroides.

Hipertiroidismo Felino

El hipertiroidismo es el trastorno endocrino más común de los gatos mayores y se caracteriza por una concentración sérica de tiroxina total por sobre los niveles normales (T4t). Generalmente este se produce debido a una hiperplasia nodular o adenoma benigno y en menor porcentaje a un carcinoma maligno que afecta a uno o ambos lóbulos tiroideos.

Los signos más comunes son: Pérdida de peso progresiva generalmente asociada a buen apetito. Poliuria y Polidipsia. Vomito crónico y diarrea. Nerviosismo, hiperactividad o buena actividad diaria a pesar de una edad avanzada. Un 10% de los gatos hipertiroideos tienen debilidad e inapetencia en lugar de buen apetito. Nefropatía primaria concurrente. Presencia de un nódulo en región cervical, justo bajo la laringe de forma unilateral o bilateral, en el 80-90% de los casos. Dentro de los signos cardiacos podemos encontrar un aumento del gasto cardiaco, a su vez por aumento de la contractilidad miocárdica y la frecuencia cardiaca, y una reducción de la resistencia vascular periférica. Aumento de la presión arterial sistólica y diastólica. Hipertrofia compensadora del ventrículo izquierdo y dilatación de la aurícula izquierda. Ritmo de galope y soplo.

El diagnóstico es por palpación de tiroides, niveles de tiroxina total (T4) y triyodotironina (T3). En los casos de T4 total normal y sospecha de hipertiroidismo, se repite el análisis 1 a 2 semanas más tarde o se realizan exámenes complementarios de diagnóstico (supresión con T3, prueba de respuesta a la TRH, T4 libre por diálisis y/o cintigrafías con barridos tiroideos).

En cuanto al tratamiento existen tres alternativas, farmacológico (de por vida), quirúrgico (tiroidectomía) y terapia con yodo radioactivo. La terapia con yodo radioactivo es el tratamiento disponible más seguro, más específico y con una excelente tasa de recuperación. Es un procedimiento no invasivo, sencillo y seguro. Se debe hospitalizar por aproximadamente 2 semanas, tiempo en el cual el paciente no puede recibir visitas.

Hiperadrenocortiscimo (Cushing)

Esta enfermedad es un conjunto de anormalidades clínicas relacionadas con una exposición crónica o excesiva concentración de glucocorticoides. Se clasifica como dependiente de la pituitaria, dependiente adrenocortical o iatrogénico.

El hiperadrenocorticismo dependiente de la pituitaria (HDP) es la causa más común del hiperadrenocorticismo espontáneo, representando cerca del 80-85% de los casos, los tumores adrenocorticales (TAF) representan el restante 15-20% de los casos de hiperadrenocorticismo espontáneo en pacientes caninos, y el hiperadrenocorticismo iatrogénico se debe a la excesiva administración de glucocorticoides para controlar condiciones alérgicas o inmunomediadas.

Se presenta en pacientes de edad media-avanzada con predominio en perros mayores de 11 años, las razas predispuestas a presentar la enfermedad son poodle, pastor alemán, beagle y daschund.

Los signos más comunes son poliuria/polidipsia, polifagia. Otros signos que podemos encontrar en algunos pacientes son infecciones recurrentes de piel, comedones, hiperpigmentación, alopecia, calcinosis cutis, retraso en la cicatrización, atrofia testicular, anestro, letargia, tromboembolismo pulmonar, hepatomegalia, barro biliar, hipertensión, hipertrofia miocárdica, fragilidad capilar e hipercoagulabilidad.

El diagnóstico generalmente se basa en estudios sanguíneos como hemograma, perfil bioquímico, test de estimulación con ACTH y/o test de supresión con dexametasona, concentraciones basales de cortisol; Análisis de orina y relación cortisol/creatinina en orina y diagnóstico por imágenes.

El tratamiento puede ser farmacológico o quirúrgico donde se extrae una o ambas glándulas adrenales, según lo indique el médico veterinario.

Diabetes

La diabetes puede definirse como una deficiencia absoluta o relativa de insulina, resultando una alteración del metabolismo de los carbohidratos, lípidos y proteínas. Se caracteriza por hiperglicemia y glicosuria. En los perros se observa más frecuentemente en hembras de edad adulta y en gatosla enfermedad es poco frecuente, afectando de preferencia a gatos obesos y especialmente machos. La enfermedad se presenta generalmente en perras adultas no esterilizadas entre los 8 y 10 años de edad y los casos juveniles pueden encontrarse entre los 2 a 6 meses de edad.

Diversas son las causas de diabetes felina, siendo la más común la destrucción de los islotes pancreáticos. La amiloidosis es el cambio patológico más frecuente aun cuando la degeneración hidrópica también ocurre.

La diabetes no complicada se presenta con la clásica historia de polidipsia, polifagia y pérdida de peso progresiva. Pueden observarse cataratas bilaterales y aumento de volumen hepático (hepatomegalia) que se determina generalmente al palpar el abdomen. También pueden presentarse cistitis y otras infecciones agregadas pueden presentarse.

Los gatos adultos de ambos sexos, además de los signos clásicos descritos, pueden presentar polineuropatía periférica en los miembros posteriores manifestada por cojera.

El diagnóstico se basa en la historia clínica, los signos clínicos y la medición de glicemia en ayuno y la glicosuria.

El tratamiento consiste en inyecciones regulares de insulina; el tipo y la frecuencia depende de cada paciente. Además, se indicará una alimentación balanceada, ejercicio regular y en esterilización en hembras caninas.

Cáncer

Las neoplasias del sistema cardiovascular son de ocurrencia esporádica y pueden localizarse en la superficie del corazón o grandes vasos, o aparecer como masas intracardiacas. Las más frecuentes son hemangiosarcoma, quimodectoma y mesotelioma. El hemangiosarcoma generalmente se encuentra en el aurícula derecho o tejidos cercanos a éste, es comúnmente hemorrágico. El quimodectoma o paraganglioma deriva del tejido quimiorreceptor y frecuentemente se localizan en el cuerpo aórtico o carotideo. El mesotelioma es el menos común y se origina de células mesoteliales de la pleura o pericardio con localización difusa. Otras neoplasias menos frecuentes son mixomas, fibrosarcomas, tumores ectópicos de tiroides, carcinoma de células escamosas, condrosarcomas, rabdomiosarcomas y metástasis de linfoma, sarcomas y carcinomas.

Para su diagnóstico se debe realizar exámenes de sangre, radiografía de tórax y ecocardiografía, estos últimos sirven para examinar visualmente al corazón. Un electrocardiograma ser utilizado para examinar las corrientes eléctricas en los músculos del corazón, y puede revelar anomalías en la conducción eléctrica cardiaca.

Por otro lado, la evaluación cardiológica también es importante realizarla en pacientes que serán sometidos a quimioterapia como tratamiento único al tumor o de forma conjunta, a otro tipo de tratamiento, ya que existen fármacos que alteran la contractilidad del corazón, como son la doxorrubina que ha cierta dosis produce cardiotoxicidad. Por lo que es importante monitorizar la funcionalidad del corazón.

Obesidad

La obesidad se define a un peso corporal superior al 20% sobre el ideal. La obesidad también se define cualitativamente como un exceso de grasa corporal suficiente para producir enfermedad. Y por último, también ha sido definida como una condición de balance energético positivo y una excesiva formación de tejido adiposo con efectos en la morbilidad y mortalidad.

Los efectos negativos de la obesidad y el aumento de masa adiposa para la salud se deben principalmente al estrés mecánico (articulaciones, corazón, etc.) y a los cambios metabólicos causados por el exceso de grasa (con un aumento de la secreción de adipokinas inflamatorias).

El sobrepeso y la obesidad en la actualidad son considerados como la enfermedad nutricional más común en perros y gatos, que se asocian a su vez con otras patologías como enfermedades músculo esquelética, enfermedades cardiovasculares, alteraciones metabólicas (hipertrigliceridemia, hiperlipoporteinemia), resistencia a la insulina (en el caso del perro), dermatosis, intolerancia al ejercicio, deterioro en la eficiencia reproductiva, y la hipertensión, entre otras.

La situación del gato obeso se asocia diabetes mellitus tipo 2, lipidosis hepática, modificación en el ritmo cardiaco que favorece un aumento del volumen del ventrículo izquierdo, de la presión arterial y del volumen plasmático.

La más alta prevalencia del sobrepeso y la obesidad se encuentra en pacientes que tienen entre 5 y 10 años de edad.

Es importante destacar que los dueños de mascotas a menudo encuentran que perros y gatos severamente obesos y con enfermedad cardiaca, tiene una mejor calidad de vida al lograr una disminución considerable de su peso.